Breve historia de Bolivia y la invasión de Chile

BREVE HISTORIA DE BOLIVIA Y LA INVASIÓN DE CHILE

Milton L. Lérida A.

Bolivia nació a la vida republicana con una larga costa marítima en el Océano Pacífico, sin embargo la ambición chilena siempre estuvo acechando territorio boliviano. El límite entre Bolivia y Chile era el paralelo 25 en la parte sur de nuestro Litoral pero Chile nunca quiso reconocer este límite so pretexto de que era tierra de nadie. De acuerdo a los documentos de la corona de España y según los mapas de aquellos tiempos, Bolivia tenía una extensión de más de 2 millones de kilómetros cuadrados, es decir que Bolivia en 1825 obtiene su independencia, estableciendo un territorio sobre la jurisdicción de la Real Audiencia de Charcas de acuerdo al principio del uti possedetis juris de 1810 con una gran extensión territorial.

En 1829 el gobierno boliviano crea la provincia del Litoral, que es autónoma respecto al departamento de Potosí. Ya en 1833, el 18 de noviembre, se suscribe el tratado de Amistad, Comercio y Navegación entre Bolivia y Chile que reconoce la soberanía marítima de Bolivia en el Océano Pacífico.

En 1842 Chile declara propiedad los depósitos de guano ubicados en la costa boliviana de Atacama mediante la ley del 31 de octubre de ese año. Al año siguiente, en 1843, Bolivia inicia el reclamo oficial para obtener la revocatoria de la Ley citada, donde presenta los títulos respectivos. A pesar de haber presentado documentos, Chile inicia una serie de actividades económicas en el desierto de Atacama, concretamente explotando los yacimientos de salitre y guano.

En 1866, el 10 de agosto se suscribe el primer tratado de límite entre Bolivia y Chile que define como límite fronterizo, entre ambos países, el paralelo 24 y establece la mancomunidad de la explotación del guano, metales y minerales ubicados entre los paralelos 23 y 25. A este tratado se lo denomina el tratado de la medianería, suscrito durante el gobierno de Mariano Melgarejo.

En 1867 la provincia del Litoral se convierte en departamento, conformado por dos provincias: la Mar y Atacama. La provincia la mar tenía como capital al puerto de Cobija y la provincia de Atacama tenía como capital al pueblo de San Pedro de Atacama.

En 1873 Bolivia otorga a la Compañía de Salitres y Ferrocarril de Antofagasta una concesión para explotar el salitre en el litoral boliviano. Esta empresa estaba conformado por capitales ingleses y chilenos.

El 6 de agosto de 1874, se firma Tratado de Límites, en la ciudad de Sucre, firmando don Mariano Baptista, como plenipotenciario de la República de Bolivia y Walker Martínez en representación de la República de Chile. Es necesario destacar que el artículo cuarto del tratado señalaba: “los derechos de exportación que se impongan sobre los minerales explotados en la zona de terreno de que hablan los artículos precedentes no excederán la gota de la que actualmente se cobra y las personas, industrias y capitales de chilenos, no quedarán sujetos a más contribuciones de cualquier clase que sea que a las que al presente existen. La estipulación contenida en este artículo durará por el término de 25 años”.

El 21 de julio de 1875 se suscribe un Protocolo Complementario al Tratado de 1874, que establece el arbitraje como medio para la solución de cualquier controversia emergente del mencionado documento.

Dos años antes a la invasión de Chile, 1877, el litoral boliviano sufre una catástrofe que provoca serios daños a la infraestructura. Como consecuencia de esta catástrofe el gobierno de Bolivia solicita en 1878 a la empresa anglo-chilena Compañía de Salitres y Ferrocarril de Antofagasta el pago de $ 10 centavos por cada quintal de salitre exportado, a fin de aminorar las consecuencias del desastre natural sucedido un año antes. La empresa anglo chilena sin tomar en cuenta los pasos procesales internos de la Justicia boliviana, recurre al gobierno chileno, donde obtiene una protección diplomática pese a que la concesión fue otorgado por el gobierno en representación del estado boliviano.

El 14 de febrero de 1879 Chile invade militarmente el puerto de Antofagasta desconociendo el mecanismo de arbitraje acordado en 1875. De forma inmediata toma las ciudades de Calama, Tocopilla y Cobija. La resistencia de los bolivianos en Calama, a la cabeza de don Eduardo Avaroa, muestra el valor y el patriotismo por defender territorio boliviano.

En 1883 Chile y Perú firma del tratado de Ancón, por el cual la provincia del Tarapacá, territorio peruano, pasa a soberanía chilena, mientras que Tacna y Arica serían administrados por Chile, hasta que un plebiscito defina su pertenencia a uno u otro país.

Al año siguiente, en 1884 el 4 de abril, Bolivia y Chile firman el Pacto de Tregua. De esta manera, Chile se asegura del territorio del litoral boliviano, dejando a Bolivia enclaustrada sin una salida o acceso al Océano Pacífico.

Chile suscribe el 18 de mayo de 1895 el Tratado de Transferencia de Territorio, por el cual Chile cedería a Bolivia las provincias de Tacna y Arica o la caleta Vítor hasta la quebrada de Camarones, sin embargo nunca se cumplió esta promesa. En 1900 el ministro plenipotenciario de Chile Abraham Koenig escribe una nota de ultimátum al gobierno de Bolivia, exigiendo que se firme un tratado de paz de forma definitiva, sin puerto propio para Bolivia.

El 20 de octubre de 1904, bajo presión y sin consentimiento del pueblo de Bolivia, se firma el Tratado de Paz y Amistad entre Bolivia y Chile, quedando sellado el enclaustramiento de Bolivia.

En 1910 el canciller boliviano Daniel Sánchez Bustamante escribe un memorándum a los representantes del Perú y Chile proponiendo la sesión a Bolivia de Tacna y Arica tal como se había comprometido Chile en 1895.

Entre 1919 y 1922 se realiza La Conferencia de Paz en París, donde la Liga de Naciones trata el tema planteado por Bolivia reclamando su acceso al mar. En esta oportunidad Chile ofreció entablar negociaciones directas, al margen del tratado de 1904, comprometiéndose de solucionar el tema del enclaustramiento de Bolivia, hecho cometido por Chile.

El 10 de enero de 1920 se firma un Acta entre el representante de Bolivia Gutiérrez y Bello Codesido, por el cual Chile propone bases para un acuerdo que permita a Bolivia obtener un acceso propio al Océano Pacífico. Éste acta se lo realiza en el marco de solucionar el tema del enclaustramiento boliviano, analizado en la Liga de Naciones, sin embargo y al final no ha resultado nada.

En 1923 el canciller chileno Luis Izquierdo expresa que podría celebrarse un nuevo pacto con Bolivia, sin modificar el Tratado de Paz de 1904 ni interrumpir la continuidad territorial de Chile.

El Secretario de Estado norteamericano Frank B. Kellogg envía una propuesta a los gobiernos de Chile y Perú para que las provincias de Tacna y Arica puedan ser transferido a Bolivia. Chile acepta considerar la propuesta del Secretario de Estado de los Estados Unidos pero al final no se tiene una solución.

El 3 de junio de 1929, Chile y Perú celebran el Tratado de Lima por el que Chile mantiene a Arica y el Perú recupera Tacna. Adicionalmente, se firma un protocolo complementario que establece que no se puede ceder a una tercera potencia todo o parte de esos territorios, sin el acuerdo previo de su contraparte. La referencia una tercera potencia es una clara alusión a Bolivia.

El protocolo complementario de 1929 señala que los gobiernos de Chile y del Perú han acordado suscribir un Protocolo Complementario del Tratado que se firma con esta misma fecha y sus respectivos plenipotenciarios, debidamente autorizados, han convenido al efecto en lo siguiente:

Artículo 1ro.- “Los gobiernos de Chile y Perú no podrán, sin previo acuerdo entre ellos, ceder a una tercera potencia la totalidad o parte de los territorios que, en conformidad al tratado de esta misma fecha, quedan bajo sus respectivas soberanías ni podrán, sin este requisito, construir a través de ellos, nuevas líneas férreas internacionales”.

En 1946 el Presidente chileno Gabriel González Videla manifiesta a representantes bolivianos que acepta iniciar conversaciones con Bolivia para tratar el problema marítimo, sin embargo esta aceptación no tuvo un feliz término.

En 1950, tras muchas gestiones diplomáticas, el embajador boliviano acreditado en Santiago, Alberto Ostria Gutiérrez y el canciller chileno Walquer Larrain intercambian dos notas, una el 1 y la otra el 20 de junio, en las que se acuerdan negociar la salida soberana de Bolivia al Océano Pacífico sin compensación territorial. Este ofrecimiento no tuvo un feliz término aunque Chile reconocía de forma indirecta que Bolivia debería tener un acceso al Océano Pacífico.

En 1961, Chile presenta a Bolivia un memorándum reafirmando el acuerdo asumido en 1950 para negociar una salida soberana de Bolivia al Océano Pacífico, sin embargo es simplemente una propuesta.

En 1962 Bolivia responde a Chile aceptando iniciar las negociaciones, a pesar de que Chile desvía las aguas del río Lauca sin el consentimiento de Bolivia y de forma unilateral. El siglo Lauca es un río internacional de curso sucesivo y el desvío hecho por Chile provoca la suspensión de relaciones diplomáticas entre ambos países.

En 1975, durante la dictadura de general Banzer en Bolivia y de general Augusto Pinochet en Chile, se reanudar las relaciones diplomáticas con el compromiso de buscar soluciones a la situación de mediterraneidad de Bolivia. En este mismo año Bolivia cumplía 150 años de la independencia y el Consejo Permanente de la OEA reconoce que el problema del enclaustramiento marítimo de Bolivia es motivo de preocupación continental, asimismo en ese año Chile ofrece ceder a Bolivia una costa marítima unida a Bolivia a través de una franja continúa al norte de Arica, en cumplimiento al Protocolo Complementario al Tratado de Lima de 1929. Chile realiza la consulta respectiva al Perú. Esta propuesta fue considerada en el Perú y la envía a Chile, sin embargo Chile se niega a considerar la contrapropuesta del Perú.

En 1978 sucede el abrazo de Charaña, sin embargo Bolivia se ve en la necesidad de suspender, nuevamente, las relaciones diplomáticas en respuesta a la actitud de la diplomacia chilena que planteaba un canje territorial.

La IX Asamblea General de la OEA aprueba la resolución 426 del 31 de octubre de 1979 por el cual se reconoce al problema marítimo boliviano como un asunto de interés hemisférico permanente, recomendando encontrar una solución justa y equitativa que proporcione a Bolivia un acceso soberano y útil al océano pacífico.

En 1983 la Resolución 686 aprobada por la Asamblea General de la OEA exhorta nuevamente a encontrar una fórmula para dar a Bolivia una salida soberana al mar. El texto de la resolución tiene la característica que se había aprobado previa negociado y acuerdo por los diplomáticos de Bolivia y Chile.

En 1987 las delegaciones de Bolivia y Chile se reúnen en Montevideo (Uruguay). Bolivia retoma la idea del corredor y planteo como alternativa la sesión de un enclave en la costa del pacífico. Frente a este planteamiento Chile rechaza categóricamente, frustrándose nuevamente una salida libre y soberana hacia el pacífico.

El año 2000 los ministros de relaciones exteriores de Bolivia y Chile se reúnen en Algarve (Portugal) y establecer una nueva agenda de trabajo sin exclusiones.

El 2004 se realiza la cumbre extraordinario de las Américas, llevada a cabo en Monterrey México, y el presidente Carlos D. Mesa plantea ante el plenario la necesidad de resolver la cuestión marítima boliviana.

El 2005, los presidentes de Chile Ricardo Lagos y Eduardo Rodríguez Veltzé de Bolivia se reúnen en varias ocasiones para promover el diálogo sin exclusiones.

El 2006 los presidentes de Bolivia Evo Morales Ayma y de Chile Michelle Bachelet dan a conocer la conformación de una “Agenda Bilateral” de 13 puntos que incluye en el sexto punto el tema marítimo.

El 2011 ante el enfriamiento y la falta de avance en las negociaciones con Chile y la idea chilena de que no existen asuntos pendientes entre ambos países, el presidente Evo Morales Ayma de Bolivia anuncia el 23 de marzo de ese año la decisión de acudir ante tribunales internacionales para resolver el enclaustramiento marítimo de Bolivia, ese mismo año, el 5 de abril se crea el Consejo Nacional de Reivindicación Marítima y la Dirección Estratégica de Reivindicación Marítima (DIREMAR).

El 3 de abril de 2013 el ex presidente Eduardo Rodríguez Beltze es designado como Agente de Bolivia ante la Corte Internacional de Justicia (CIJ) y el 24 de abril se presenta la demanda marítima en contra de Chile

El 15 de abril de 2014 Bolivia presenta su memoria ante la Corte Internacional de Justicia y el 15 de julio del mismo año Chile presenta un recurso de excepciones preliminares para solucionar la incompetencia de la Corte Internacional de Justicia para resolver la demanda de Bolivia

El 16 de febrero del 2015, la Corte Internacional de Justicia señala que entre el 4 y 8 de mayo del 2015 habrá las audiencias de alegatos orales a favor y en contra de la competencia de la CIJ con respecto a la demanda marítima de Bolivia contra Chile.